Cuidados generales en hospitalización

 

Pueden existir diversos motivos por los que un animalito acabe ingresado en hospitalización. Puede que sea necesario evaluarle y medicarle, que se esté recuperando de una intervención quirúrgica, que necesite cuidados intensivos… Sea cual sea el motivo debemos vigilar su estado constantemente y fijarnos en su temperatura, estado de consciencia, orina y heces, frecuencia respiratoria y cardiaca. Además, toda esta información debe quedar reflejada en una hoja de hospitalización, la cual iremos actualizando.

La alimentación es muy importante ya que disminuye el tiempo de recuperación y favorece el estado de salud del paciente. Aunque es verdad que no en todos los casos se puede alimentar al animal, siempre que se pueda y sea aconsejable debemos intentarlo. Podemos calentar el alimento, ya que aumenta la palatabilidad y el olor, también podemos darles alimentos que les gusten. En algunos casos en los que sigue sin comer podemos administrar un bolo de midazolam intravenoso, el cual hace que aumente el apetito (esto siempre pautado por un veterinario).

Hay que vigilar las vías intravenosas para evitar flebitis o extravasación de fluidos y medicamentos.
También tener especial cuidado con los pacientes postrados, ya que como consecuencia de un decúbito prolongado pueden aparecer complicaciones como úlceras o irritaciones e infecciones debidas a las secreciones. Es muy importante mantener una higiene adecuada del cubículo. Podemos realizarles movimientos suaves y lentos con el fin de ayudar a la circulación (y curar posibles heridas).


El cariño que podamos darle a los ingresados es fundamental, ya que están en un entorno hostil para ellos, lejos de su familia, con desconocidos… por eso es muy importante evitar en la medida de lo posible toda fuente de estrés, evitar ruidos, llamarles por su nombre, hablarles suave… Podemos introducir elementos familiares y favorecer siempre que se pueda las visitas de los propietarios. 
(Tambien sería buena idea que los gatos y perros hospitalizados estuvieran alejados entre sí).

En cuanto a la fluidoterapia podemos decir que existen principalmente 2 vías de administración: oral y parenteral. La vía parenteral se divide en subcutánea, intramuscular e intravenosa.
  • Subcutánea: Elevamos un pliegue cutáneo e introducimos el fármaco en el espacio subcutáneo.

  • Intramuscular: Sobre cualquier paquete muscular (hay que aspirar antes para asegurar que no estamos en un vaso). Las más comunes son la musculatura caudal del fémur y húmero y la musculatura lumbar.

  • Intravenosa: Existen vías periféricas (vena cefálica y safena) y centrales (yugular). 🐱 En gatos la vena femoral de la cara interna del muslo es buena opción.
Tipos de fluidos
💖Cristaloides: Son compuestos de agua y solutos de bajo peso molecular (la mayoría electrolitos que pueden atravesar la membrana). Los hay isotónicos (los más empleados son la solución salina al 0,9% y Lactato de Ringer), hipotónicos e hipertónicos.


💖Coloides: Contienen molécula de gran tamaño que no atraviesan la membrana, aumentando así la presión osmótica y atrayendo líquidos para aumentar volemia. 

Cálculo de dosis
La cantidad de fluido a administrar la debemos calcular dependiendo de la deshidratación, necesidades de manteniy y pérdidas estimadas. 
Usaremos la siguiente fórmula:
Vol en ml: % deshidratación x kg peso x 10


Y en cuanto al aporte de oxígeno, este debe ser continuo. Muchos pacientes tienen problemas con su entrada y debemos usar diferentes técnicas para contrarrestar esto.



Comentarios